Desde los 18 años, cada cuenta de Wolf Casino trae límites de depósito, apuesta, pérdida y tiempo de sesión, además de autoexclusión temporal y cierre definitivo.
Cuando abres tu cuenta y quieres ver de un vistazo qué protección tienes y a quién llamar.
La preocupación de que un límite te encierre: aquí ves qué hace cada herramienta y cuándo usarla.
Los controles a la vista. Entra con tu correo y contraseña, abre el menú de perfil y busca el apartado de juego responsable; ahí se ven los controles disponibles.
Tres tipos de tope. Elige entre depósito, pérdida o tiempo de sesión; cada uno actúa en un momento distinto y puedes combinarlos en la misma cuenta.
Cifra clara, periodo claro. Indica la cifra o los minutos y elige el periodo, día, semana o mes; revisa que la cantidad quepa en tu presupuesto de ocio.
¿Ya está guardado? La pantalla final confirma el límite y lo deja visible en tu perfil; si algo no cuadra, el chat de soporte está abierto siempre.
¿Hay control de edad real? Al abrir la cuenta se confirma que quien juega tiene 18 años o más. Antes del primer cobro se revisan el DNI o el pasaporte y una selfie con el documento, para que la identidad coincida con la persona.
De acceso libre a acceso filtrado. Instala en el ordenador o el móvil familiar un programa que filtre las webs de juego y las apps de apuestas. Así el acceso depende de un permiso adulto y no de la curiosidad de un menor que encuentra la pestaña abierta.
¿Y si hablo yo primero? Habla del tema sin acusar: describe lo que ves, escucha antes de aconsejar. La Línea de ayuda de FEJAR atiende también a familiares y orienta sobre terapia y autoexclusión.
A media partida, cuando el juego deja de divertir, notarlo a tiempo cambia la noche: un límite fijado antes de jugar o una pausa corta sirven de primer paso, sin dramas ni esperas.
Repasa estas situaciones en voz baja; si reconoces dos, ya hay motivo para actuar.
Al pedir ayuda frena el miedo a que te juzguen o a tener que pagar.
Un respiro de horas o días. Hay tardes en que solo necesitas parar un rato. La pausa se activa en tu cuenta, dura las horas o los días que fijes y durante ese tiempo no podrás jugar ni ingresar; cuando acaba, la cuenta vuelve a abrirse.
Cuando ya no basta una tarde. Cuando el problema ya no es cosa de una tarde, el cierre de la cuenta corta el acceso durante un periodo largo y no se deshace antes de tiempo: se pide desde tu cuenta y, mientras dure, no podrás entrar en ella.
¿Te suena el RGIAJ? Cuando la pausa se queda corta, el RGIAJ de la DGOJ cierra la puerta en cualquier operador: no tiene fecha de fin y la cancelación solo se pide a partir de los seis meses; se tramita por sede electrónica, por la aplicación de autoprohibidos o en oficinas públicas. ordenacionjuego.es
Seis respuestas breves que dejan claro qué consigues y qué no consigues en tu cuenta.
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